Cástaras no ha tenido nunca la relevancia suficiente para que los geógrafos, historiadores o los hombres de poder le prestaran demasiada atención. Su población siempre fue inferior a dos mil habitantes, incluidos los de Nieles y los cortijos, su economía se mantuvo en todo tiempo dentro de los límites correspondientes a una aldea rural escasamente comunicada y nunca hubo en su entorno, por lo que sabemos, acontecimiento digno de incluir en las crónicas. A pesar de ello hemos encontrado interesantes referencias de carácter geográfico, reunidas a continuación para que estén accesibles a todos quienes se interesen por nuestro pueblo, según el esquema siguiente:
Dos palabras nada más: ŷuz' Qāšturiš
Cástaras y Nieles: nace un concejo
Tres siglos, tres descripciones
Siglo XVIII: Cástaras en el Diccionario geográfico de Tomás López
Siglo XIX: Cástaras en los diccionarios geográficos de Sebastián Miñano y Pacual Madoz
Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal
Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar
Siglo XX: Cástaras en el Diccionario geográfico de España
La noticia más antigua de Cástaras nos la ofrece nuestro casi paisano Ahmad
ibn
cUmar
ibn Anas al-cUdrī,
nacido en Dilāya (Dalías) el año 1003 y fallecido en Almería en
diciembre de 1085.[1] Con dos
palabras nada más,
ŷuz' Qāšturiš, nos refiere al-cUdrī
la situación geográfico-administrativa de Cástaras en época califal, es
decir durante el siglo X,[2]
incluyendo a nuestro pueblo en una relación de topónimos, junto a Órgiva,
Bargis, Juviles, Poqueira, Los Bérchules, Golco, Escariantes y otros lugares
de dudosa identificación que coincidirían probablemente con Juliana,
Ferreirola, Jete y Moscaril.[3]
Esta relación, en la que cada lugar está calificado con la palabra árabe
ŷuz' (
)
referida a su categoría administrativa,
constituye, en palabras del profesor Sánchez Martínez,
«la enumeración más antigua de topónimos alpujarreños llegada hasta nosotros».[4]

Dos detalles del mapa mundi que trazó
en el siglo XII el ceutí al-Idrisi, conservado en la
Bodleian Library de la Universidad de Oxford.
En el primero se aprecia la península Ibérica, norte de África y parte del Mediterráneo
incluyendo las Baleares, Córcega y Cerdeña. En el segundo una ampliación
de la zona sur donde se distinguen nuestra Sierra Nevada, La Alpujarra y, muy pequeñito, lo que
parece ser el río Guadalfeo. Para adaptarlo al convencionalismo actual, se
han invertido las imágenes, pues al-Idrisi dibujó el mapa con el Sur arriba.
(Imágenes tomadas del
«Atlas nacional de España».)
Se conoce muy poco sobre el significado y alcance de la palabra ŷuz', traducida como «término comunal» por el antes citado profesor. Según observaciones de Hussein Mu'nis, «es una zona habitada por miembros de una tribu; se encuentra ubicada en terrenos de pasto [...] y goza de un régimen peculiar: explotación comunitaria y exención de cargas fiscales».[5] Por su parte Juan Vernet escribía en 1966 sobre los aŷzā´ (trascripción del plural árabe de ŷuz'): «Demostramos que los aŷzā´ eran amplias superficies de tierra que el Estado dejaba a disposición de los ganaderos, sin gravarlos con impuestos. Los árabes siguieron en esta organización precedentes más antiguos, que se encuentran en la administración romana, la cual disponía que cada ciudad o aldea tuviera una zona de pastos, exenta de impuestos».[6] Según Patrice Cressier, admitir este modelo supondría aceptar un drástico cambio en la economía de La Alpujarra a final del siglo XI, que no concordaría con restos arqueológicos de sistemas de riego indicadores de un desarrollo previo de la agricultura intensiva en la zona.[7] Carmen Trillo, autora de una memoria de licenciatura y de una tesis doctoral que estudian el pasado de nuestra tierra en detalle, enuncia así el modelo de P. Cressier para el ŷuz': «un distrito político-administrativo integrado por varias alquerías y un hins principal que le daría nombre y que sería, a un tiempo, elemento defensivo de las comunidades y representación del poder central»,[8] mostrándose de acuerdo en incluir un componente agrícola intensivo en el término ŷuz' en el caso de La Alpujarra, para lo que se basa en las noticias escritas, desde mediado el siglo X, sobre alquerías de la zona dedicadas a la agricultura, y en que la mayor parte de La Alpujarra ha vivido principalmente de la explotación agrícola del territorio en épocas posteriores.[9]
Parece lógico pensar que tanto Cástaras como las zonas vecinas de La Alpujarra alta, estuvieron habitadas hasta bien avanzada la Edad Media por tribus muy independientes, que se dedicarían a la explotación pecuaria comunal y que irían introduciendo la agricultura intensiva a medida que se desarrollaban y evolucionaban.
Según han puesto de manifiesto Carmen Trillo[10] y Patrice Cressier,[11] existe en La Alpujarra una relación constante entre hins (castillo) y ŷuz’, con raras excepciones como la de Cástaras. Esto induce a pensar, aun no habiéndose hallado restos, en algún tipo de estructura fortificada en el entorno castareño, que sería confirmada por la existencia a principios del siglo XVI de un barrio llamado el Arrabal con fuente (Ayna Rabad o del Pinix), mezquita y rábita o solar de rábita.[12]
La sociedad alpujarreña y por ende castareña debió de cambiar paulatinamente al mismo tiempo que se desarrollaba el estado medieval. Los lazos tribales se debilitarían y los hombres empezaron a "buscar novia" y a adquirir propiedades en lugares vecinos cada vez más alejados de los de origen, estableciendo vínculos y arraigos territoriales en detrimento de los familiares o tribales.
Por su parte, el Estado, representado ya por los sultanes nazaríes (1238-1492), fue incrementando su presencia, influencia y control sobre la sociedad y los individuos. Para materializar este control, los sultanes de La Alhambra crearon, a mediados del siglo XIV, una nueva división administrativa, la ţāca (taha), en unos casos con los mismos límites y denominación de los viejos aŷzā´, y en otros agrupando varios con cabecera en uno de ellos. A Cástaras le correspondió el segundo caso y pasó a formar parte de la Taha de Jubiles junto con los aŷzā´ de Los Bérchules, Godco, el propio Juviles y otros lugares que, al finalizar el siglo XV eran: Albayar, Cádiar, Lobras, Mecina Bombarón, Narila, Nieles, Notáez, El Portel, Tímar, Trevélez, Yátor, Yegen y Válor.[13]

Izquierda: Sobre el valle del Guadalfeo y la falda norte de la Contraviesa se recorta la cresta del Cerro del Fuerte, donde quedan restos de un castillo que pudo ser, aunque existen argumentadas dudas, el Hins Xubalejo en torno al cual se formó la taha de Jubiles a la que perteneció Cástaras desde el siglo XIV. Derecha: Restos de un aljibe del Fuerte de Juviles; al fondo Lobras, cabeza del municipio limítrofe perteneciente a la misma taha. (Fotos: Ángel Bañuelos, izquierda; Luis Fuentes, derecha).
En los recuadros siguientes se han trascrito dos fragmentos de la «Historia del rebelión y castigo de los moriscos», en los que Luis de Mármol Carvajal, su autor, nos explica lo que era una taha y describe la de Juviles según él mismo la conoció cuando participaba en la campaña represora de la sublevación morisca, como veedor de las compras de bastimentos del ejército de don Juan de Austria.
Taa es un epiteto de que antiguamente usaron los africanos en todas las ciudades nobles, como diximos atrás en el capitulo tercero del primer libro, y taa quiere decir cabeza de partido o feligresía de gente natural Africana, aunque otros interpreten pueblos avasallados y sujetos. Dicen algunos Moriscos antiguos haber oido á sus pasados, que por ser las sierras de la Alpujarra fragosas y estar pobladas de gente barbara indomita, y tan soberbia, que con dificultad los Reyes Moros podian averiguarse con ellos, por estar confiados en la aspereza de la tierra, como acaece tambien en las serranias de Africa, que están pobladas de bereberes, tomaron por remedio dividirlas toda en alcaydías, y repartirlas entre los mesmos naturales de la tierra: y despues que estos hubieron hecho castillos en sus partidos, vinieron á meter en ellos otros alcaydes Granadinos y de otras partes, con alguna gente de guerra para poderlos avasallar. Y como habia en cada partido destos un alcayde, á quien obedecian mil ó dos mil vasallos, tambien habia un alfaqui mayor que tenia lo espiritual á su cargo, y aquel distrito llamaban taa.
Luis de MÁRMOL CARVAJAL: Historia del rebelión y castigo de los moriscos de Reyno de Granada. Segunda impresión. En Madrid en la imprenta de Sancha. MDCCXCVII. pp. 257-258.
La taa de Jubíles confina á poniente con las taas de Puqueyra y Ferreyra: á tramontana tiene la Sierra nevada, al mediodia el Cehel y á levante la taa de Uxixar de Albacete. Es tierra de muchas sierras y peñas, especialmente á la parte de Sierra nevada. Hay en ellas veinte lugares llamados Válor, Viñas y Exen, Mecina de Bombaron, Yátor, Narila, Cádiar, Timen, Portel, Gorco, Cuxurio, Bérchul, Alcutar, Lobras, Nieles, Cástaras, Notaes, Trevelez y Jubíles, que es la cabeza. Hácia la parte de Bérchul hay grandes cuevas, que naturaleza hizo y fortaleció entre las peñas en lugares muy secretos, donde los Moriscos tenían recogidos muchos bastimentos para el tiempo de la necesidad. A la parte de levante y mediodia cerca esta taa un río que nace en lo más alto de Sierra nevada, junto al puerto de Loth, que quiere decir puerto de la Tabla, porque está una tabla de tierra llana en lo más alto de él, por donde se atraviesa la Sierra nevada, yendo de Guadix á la Alpuxarra. Este río es el que llaman de Cádiar, y entre él, y el que diximos que baja de junto á Trevélez, y cerca las taas de Puqueyra y Ferreyra, está la taa de Jubíles, la cual es abundante de pan, trigo, cebada, panizo y alcandia, y de mucho ganado; mas tiene muy pocas arboledas, y la seda que alli se cria no es tan buena como la de las otras taas, especialmente la del proprio lugar de Jubíles.
Luis de MÁRMOL CARVAJAL: Historia del rebelión y castigo de los moriscos de Reyno de Granada. Segunda impresión. En Madrid en la imprenta de Sancha. MDCCXCVII. pp. pp. 273-274.
Esta división en tahas, en muchos casos coincidente con unidades
geográficas de marcados caracteres, se mantuvo tras la conquista y ha
permanecido en el tiempo aun habiendo perdido su utilidad jurídico-administrativa. Así, por ejemplo, encontramos agrupados en un
municipio con el nombre de La Taha y capitalidad en Pitres, a varios lugares
que formaron parte de la taha de Ferreira en el pasado.![]()
Tras la deportación de los moriscos alpujarreños del Reino de Granada y la confiscación de sus bienes, se lleva a cabo por la Corona la repoblación de La Alpujarra en un proceso, iniciado oficialmente en Aranjuez el 24 de febrero de 1571, que duraría varios años.[14]
En lo concerniente a Cástaras se decidió que formara con Nieles «un solo término, redondo y conocido» y el 20 de marzo de 1574 el Consejo de Población encargó al escribano de su Majestad Andrés Ronquillo, Juez de Comisión, el amojonamamiento del nuevo término y el reparto de casas y tierras entre los nuevos pobladores. Así lo hizo esa misma primavera de 1574, con la ayuda de los "conocedores" Juan de Villarreal, vecino de Cástaras y cristiano viejo, para el límite con Lobras y Tímar,[15] y del morisco Miguel de Madrid para el deslinde con Notáez de donde era vecino.[16] En el siguiente recuadro está la trascripción del documento redactado:[17]
Amojonamiento del término redondo de los lugares de Cástaras y Nieles de la taha de Jubiles.
La mojonera de los lugares de Cástaras y Nieles, lindando y confinando con los lugares comarcanos, es la siguiente:
La mojonera comienza, desde un prado confinando con el lugar de Notáez donde está un cerro pelado, donde se junta el término de Busquístar, Notáez, Trevélez y Cástaras, atravesando viñas, lomas y de allí viene la mojonera a dar, a una senda y camino que viene de Trevélez a Notáez y a las viñas.
Y prosiguiendo el camino parte el término del lugar de Cástaras con el lugar de Notáez, baja el camino que va de Cástaras a Ferreira y va por un sendajo, donde están unos pedregales y unas retamas en fila que sirven de mojón y están a la linde de la viña de los herederos de Pedro Yllanes, vecino de Pórtugos.
Y prosiguiendo la mojonera, baja una rambla abajo donde hay un alméz y va a dar a un álamo blanco, junto a una fuente quedando hacia la parte de Notáez las viñas, que es una solana de un bermejal, que tienen podadas los de Notáez.
Y desde la dicha fuente y el álamo, va derecho abajo a un arroyo hasta Aldeyre, que quiere decir a un arroyo y desde Aldeyre, va cruzando por los secanos de Cástaras y Notáez a dar a la cañada del Mançave.
Y prosiguiendo desde la dicha cañada por los secanos, a dar a una encina grande y desde ella, baja al río que viene de Cádiar y atraviesa el río, sube derecho a lo alto de la sierra, confinando todavía con el lugar de Notáez y aquí fenece, el lugar de Notáez y comienza a confinar prosiguiendo esta mojonera, con el término de D. Luis Zapata hasta las aguas vertientes que da vista a la mar.
Y prosiguiendo la mojonera y volviendo al cerro pelado donde se comenzó, toma desde allí el dicho cerro pelado, donde está un mojón hecho antiguo que se renovaba, por unas cordilleras adelante dando vista a las tierras de riego de Trevélez, y en el dicho cerro fenece e! término del lugar de Notáez y el de Busquistar por la parte que con ellos confina, el dicho lugar de Cástaras.
Y prosiguiendo la mojonera, entre el lugar de Cástaras y el lugar de Trevélez, por las dichas cordilleras hacia Jubiles, aguas vertientes a Cástaras y aguas vertientes a Trevélez, va por las cordilleras adelante, hasta subir a lo más alto de las Cordilleras, hasta la tierra más alta que dá vista a Sierra Nevada y allí fenece el lugar de Trevélez por la parte que confina con Cástaras.
Y desde allí comienza a confinar, el lugar de Cástaras con el de Jubiles y va la mojonera por otras cordilleras, adelante aguas vertientes a Cástaras y a Jubiles dando vista hacia la sierra y viene bajando, de la sierra a un arroyo derecho a una peña bermeja por la linde de unos regadíos del pago que se nombra Garnyte quedando los regadíos a Cástaras y viene a un cerrillo que quedó por mojón, y viene aguas vertientes cayendo con el arroyo que va a dar al saltadero del agua de Nieles, donde fenece el dicho lugar de Cástaras y se junta con el lugar de Nieles confinando con el lugar de Jubiles.
Y prosiguiendo la dicha mojonera en el dicho lugar de Nieles con el lugar de Jubiles, volviendo por el dicho arroyo a media ladera, como se va hacia Jubiles a la mano izquierda por derecera, sale derecho a una peña que hace un cuchillo y de allí va prosiguiendo.
Y desde la derecera y cuchillo, va derecho a dar al camino que sube de Timen a Jubiles confinando con el dicho lugar de Timen y Nieles y Jubiles y aquí fenece el dicho lugar de Jubiles y comienza a confinar la dicha mojonera del lugar de Nieles con el lugar de Timen y viene derecho al camino que baja de Timen a Nieles a donde solía estar una Cruz.
Y de allí viene derecho al cerro de unas peñas que esta entre los dos arroyos, el de Timen y Nieles, que baja de Jubiles y desde las dichas peñas baja derecho al portezuelo a donde hacen una encruzijada, los dos caminos, el uno que baja a los secanos de Lobras y el otro que va de Lobras a Nieles y aquí fenece, el dicho lunar de Timen, por la parte que confina con el lugar de Nieles.
Y prosiguiendo la mojonera cuando comienza a confinar, el lugar de Nieles con el de Lobras y toma desde los dos caminos una cordillera arriba partiendo aguas vertientes a Lobras y a Nieles por cima de una encina que queda a mano derecha, como van al río de Cádiar, quedando la encina dentro del término de Nieles, y desde lo más alto de la cordillera vuelve prosiguiendo aguas vertientes como es dicho de un lugar al otro por una hoya llana, derecho a dar a un cerrito por donde se prosigue el término de unos secanos de un pago que se llama Lobras Sanas llevando la derecera por los dichos secanos a dar a un cerro alto, que da vuelta al río de Cádiar y tiene en medio de una roca una encina sola, la cual queda dentro del término de Lobras y en el dicho cerro, se hizo un mojón.
Prosiguiendo la mojonera desde el dicho cerro tomando la derecera (derecha), a dar a la boca de la rambla de Verdebique que baja del Çehel, y desde la boca de la rambla, toma por un cuchillo de la sierra del Çehel a la mano izquierda hasta dar al camino real, que va a Albuñon y tomando el camino, a la mano izquierda hasta dar al Aljibe Quebrado y en el dicho algibe, fenece el termino de Lobras, y por la parte que confina con el lugar de Nieles.
Y allí se junta el lugar de Cástaras con el de Nieles y con el término y jurisdicción de D. Luis Zapata, confinando ambos lugares, por lo alto del Cerro del Cehel, donde dan vista a la mar y se junta el término de Notáez donde fenece y se remata en la dicha mojonera de los lugares de Cástaras y Nieles, con los dichos lugares comarcanos, que con ellos confinan por las partes declaradas, el cual término se hizo por los conocedores, para ello nombrados, que dijeron ser, el mismo redondo y conocido y haberse guardado de todo y memorial.
Los lugares de Cástaras y Nieles están incluidos en la dicha mojonera que se ha declarado y está el uno del otro a un quarto de legua. Estos lugares tenía cada uno su término conocido y ahora por poblarse juntos y hacer todo una población, se hace un término solo. Este término, tiene más de dos leguas que atraviesa de una parte a otra y de otra a otra más de una legua y están a cuatro leguas del mar y en frontera y hay peligro de moros en este partido.
A.H.P.GR.: Libro de apeo y repartimiento de Cástaras y Nieles, fol. 8 - 10. Trascripción en Genaro FUENTES RODRÍGUEZ: La repoblación y repartimiento de la "Taha de Jubiles". Tesis doctoral inédita, Universidad de Granada, 1987.
En realidad lo que se hizo en 1574 fue ratificar las lindes establecidas a lo largo de siglos de luchas tribales, de riñas vecinales y de derecho consuetudinario, uniendo los territorios de Cástaras y Nieles para formar un concejo cuyos límites, que han permanecido en el tiempo, coinciden prácticamente con los del municipio actual.
A partir de entonces ocurre un fenómeno a destacar y en cierta medida
lógico: la sustitución de toda la toponimia menor del territorio castareño,
por nuevos topónimos castellanos entre los que abundan los antropónimos y
los diminutivos. Desaparecieron nombres como Handac Abenhauz
(Barranco de inb Hauz), Handac Alacmar (Barranco de la
Luna), Handac Aljoayza (Barranco del nogalillo), Handac Almoral
(Barranco del moral), Handac Alnajar (Barranco del carpintero),
Handac Mazaupa (sin traducción conocida), para los barrancos; o
Aynzoraite, Ayni Azorsit, Ayn Adelfi, Aynatalnajar, Ayni Albirid, Ainy
Alquibir, Ayni Zebey, Ayna Alfaguara y Ayna Rabad para las fuentes, tan
abundantes en Cástaras; Abenyamia, Aldeyre, Alhaiarcot, Alhayarat,
Garnyte, Hofrat Hacin, Mançave, Mojaybaha, etc. para los pagos; incluso
los barrios trocaron su nombre, habiéndonos llegado noticias del
Harat Alnajar (Barrio del carpintero) y del Arrabal, cuya ubicación
se ignora aunque los datos disponibles apuntan a alguno de los barrios
bajos para el primero y al Barrio Alto para el segundo.[18]![]()
En dos ocasiones, 1604 y 1605, don Francisco Zapata Portocarrero, IV señor del Cehel, ofertó a la Corona, por entonces en la cabeza de Felipe III, la compra de ocho lugares de realengo comarcanos con su señorío en la taha del Cehel.[19] Estas dos ofertas se encuentran en un cuaderno de 54 folios que contiene un resumen, redactado por Alonso Fernández de Espinosa y fechado en Granada el 23 de septiembre de 1605, de la averiguación llevada a cabo por el Tribunal de Población sobre las zonas de realengo de La Alpujarra, que el profesor de la Universidad de Córdoba José Antonio García Lujan ha titulado "El manuscrito Domecq-Zurita".[20]
«Descriptión del Arçobispado de Granada», el mapa más antiguo conocido donde aparece Cástaras.(Del libro «Las Alpujarras a principios del siglo XVII: el manuscrito Domecq-Zurita de 1605»).
En los folios 1 y 2 del dicho manuscrito hay un
grabado con la Description del Arçobispado de Granada, atribuido al
platero Alberto Fernández partiendo probablemente de un modelo de Ambrosio
de Vico,[21] que se trataría
del mapa más antiguo conocido donde aparece Cástaras, por lo que incluimos
aquí la copia mostrada, a pesar de su deficiente calidad, al no haber
logrado otra de mayor resolución.

El mapa «Descripcion de el Arzobispado de Granada» de 1760, copia del que
se encuentra en el Manuscrito Domecq-Zurita, conservado en dependencias de
la curia eclesiástica de Granada y que pudo verse en la exposición
«Jesucristo y el Emperador cristiano»
durante parte del año 2000.

Detalle de la zona central del mapa «Descripcion de el Arzobispado de Granada»
en el que pueden verse Cástaras, a su
derecha Almejijar y a su izquierda
Nieles (nominada
Noniles).
Nótese la imprecisión de la representación: faltan Notáez y Lobras, Tímar y Cádiar están
sin nombre y la situación de algunos pueblos no es ni siquiera aproximada.![]()
En 1776, tras su estancia de nueve años en París estudiando Geografía por
encargo de Fernando VI con la protección del Marqués de la Ensenada, un
maduro e ilustrado Tomás López y Vargas Machuca emprende la tarea de
recopilar datos de los lugares de España para formar un diccionario
geográfico, mediante el envío a las autoridades eclesiásticas del interrogatorio
cuya reproducción facsimil va a continuación:


No vio culminada la tarea y tampoco la terminaron sus sucesores tras su fallecimiento en 1802. Las respuestas recibidas, desiguales como cabría esperar del método empleado en la obtención de datos, tan sorprendente en un ilustrado de finales del siglo XVIII, se conservan en la Biblioteca Nacional. Las correspondientes a las actuales provincias de Granada y Málaga se han agrupado en un volúmen con la signatura Mss. 7303, de donde proceden las copias facsímiles de los informes enviados por los beneficiados Fernando García Villalta, de Cástaras y Manuel Rodríguez Mezcua, de Nieles, y del mapa que incluyó este último en su informe, insertadas a continuación con las trascripciones completas de ambos textos.[22]

Primera página del informe sobre Cástaras de don Fernando García Villalta para el Diccionario geográfico de Tomás López. (Copyright © Biblioteca Nacional de España. Madrid).
CÁSTARAS A FINALES DEL SIGLO XVIII.
Informe para Tomás López de Fernando García y
Villalta beneficiado de Cástaras.
Hacia 1791
Muy señor mío:
A causa de haber estado padeciendo de perlesía en la cabeza, no he respondido a la apreciable de vuestra merced y sin embargo de hallarme haciendo el cumplimiento de iglesia doy respuesta a la de vuestra merced haciendo una mera descripción de este lugar de Cástaras, con las circunstancias que le acompañan; y pido a vuestra merced por premio de mi trabajo, exprese en su recomendable istoria, fue dada por mí (aunque con mucha brevedad) careciendo de mi salud.
Este pueblo se halla situado en medio del partido de Alpujarras cuya capital o cabeza de partido es la villa de Ugíjar. Corregimiento, capitán de guerra, y la metrópoli es la ciudad de Granada. distante doce leguas y cuarto la capital. Se halla también en el medio de su arzobispado a la parte de Levante que alcanza veinte y cuatro leguas de distancia; se halla dicho pueblo rodeado de dos arroyos, uno a la parte de Levante y otro a la de Poniente, a este llaman el arroyo de la Sendilla y al anterior el de Granada; lo predominan tres rocas, que la una está situada a la parte del Norte a quien dan el nombre, cerro de los Colladillos, su altura será como de trescientas varas; otra a la parte de Levante, su altura como de seiscientas; y la otra a la parte del Poniente, su altura como de ochocientas varas, todas ellas piedra muy fuerte; de cuyas rocas dimanan doce fuentes que son medianamente abundantes, pero de la mejor calidad por lo delgadas y dulces; y entre todas se tiene en mayor concepto la que llaman del Gayonvar, por tener la buena calidad y virtud de quitar las curvas, y eso consta por experiencia; y así se vido claro este efecto en el ilustrísimo señor don Antonio Jorge y Galván, que llegado a este practicando su Santa Visita habiendo bajado de los lugares altos de la sierra, en los que salen fuentes que tienen la propiedad contraria por hallarse sus veneros mezclados marte vitriolo, y habiendo dicho señor sufrido la diarrea de setenta curvos, a las tres veces que bebió dicha agua se le quitaron.
Se halla en una situación quebradiza y según noticias, de ahí toma su nombre, que Cástaras en idioma arábigo, es lo mismo que decir Cascajares. Se compone dicho pueblo de ciento y veinte vecinos, a cuyas espensas se construyó una acequia, que sacan del río de Trevélez, su longitud dos leguas, y riega la vega y arrabales de donde depende su bien, pues, si esto faltara, fuera pueblo sobradamente escaso en frutos, pero mediante este auxilio recogen de todas especies y todas ellas saludables, aunque cosechas cortas por ser reducida su jurisdicción y vega. Dista dicho pueblo de la mar tres leguas por lo que goza de pescados saludables, y de la Sierra Nevada dos leguas, y del río que coge las aguas de dicha sierra sacan truchas muy especiales, que les sirve para socorrerse en caso de no haber pescado de la mar. Este pueblo es realengo y así sus efectos van al soberano; goza de un temperamento medio y a consecuencia saludable, pero si se introduce alguna enfermedad es dificultosa de quitar, y los prácticos dicen consiste esta dificultad en estar situado dicho pueblo entre las tres rocas supradichas, y que por calmar los vientos se hacen morosas las enfermedades.
Dicho pueblo comprende unas gentes buenas, dóciles y hábiles por naturaleza que pudieran ser útiles a la república si se les instruyera, pero como son cortos los medios se sujetan y hallan sumergidas en el estado de su ignorancia por falta de medios para su instrucción y enseñanza.
Tiene dicho pueblo el bien de surtirse de pescados frescos, que los conducen de las playas inmediatas, que éstas son: De la de Albuñol, distante tres leguas, de la de Motril siete y de la de Castil de Ferro seis leguas, de modo que gozan el uso de pescados exquisitos.
También gozan de vituallas tempranas, que las conducen de las costas ribera del mar a equitativos precios y gozan de las tardías, por haber pueblos de temperamento proporcionado para ello.
No se encuentra el goce de privilegios particulares a excepción del de un monte propio que tiene y poseen en su término al pago que llaman de la Contraviesa. Personas ilustres, no se hallan instrumentos que den razón de haberlas habido, y sólo se halla en el día una familia distinguida con el goce de caballeros hijosdalgo que ésta es la de don Francisco García, a quién siempre lo han reconocido y a sus antecesores, por personas de este goce.
A la distancia de doce leguas hacia el Poniente y doce hacia el Levante se hallan los pueblos siguientes: Al Poniente primer pueblo Notáez, su distancia un cuarto de legua; Almegíjar, media legua; Busquítar, 1; Pórtubus, una y medía; Pitres, 2; Ferreirola, Atalbéitar y Mecinilla, legua y media; Pampaneira, Bubión y Capileira, 3; Soportújar, Caratáunas y Bayacas, 3; Cañar y Orjiva, 3; Lanjaron, 4; Tablate, cuatro y media; Bésnar, Talara, y Mondújar, 5 y media; Dúrcar, 6; El Padul, Curvíjar y Niguelas, 7; Alhendín, 9; Armilla, 10; Granada, doce leguas. Al Levante primer pueblo que se encuentra. Nieles, dista un cuarto de legua; Cádiar y Narila, legua y media; Yátor y Jorairata, 2; Ugíjar, 4; Alcolea, 6; Laujar, 7; Presidio y Fondón, 7; Padules y Beires, 9; Canjáyar, 10; Ohanez, 10; Rógol, Istinción, Illar, Bentarique, Terque, Alicum, Aljama la.Seca y Guécija, que este último es cabeza de partido de la taha de Marchena, distan doce leguas.
Y al Sur a la distancia de 8 leguas se hallan los pueblos siguientes: Motril, dista 8 leguas; Gualches, 7; Fregenite, Rubite y Olias, con el de Lújar, 3; Alcázar, legua y media; Sorvilán y Polopos, 2; Albuñol, 3; Albondón, 2; Turón y Murtas, 3; Darrícal y Benínar, 6; Berja, 7; Adra, 8; Dalías, 8; Roquetas, 9. Y al Norte se hallan los siguientes: Trevélez, que es el pueblo de los buenos jamones, dista 2 leguas; los Bérchules, pueblo de especiales garbanzos, dista 2 leguas; Mecina y Golco, 3; Yegen, 3; Válor, 4; Mairena, 5; Cherín y Picena; 5; Laroles, 6; Bayárcal, 7, y Paterna, ocho leguas.
Deseo que esta noticia sea del agrado de vuestra merced y sus repetidos mandatos para ejercicio de mi obediencia. Dios guarde a vuestra merced muchos años que le apetece su servidor y capellán que su mano besa. Fernando García y Villalta.
Fernando GARCÍA VILLALTA: Informe sobre Cástaras para Tomás López. Biblioteca Nacional Mss. 7303, fol. 227 - 228.

Primera página del informe sobre Nieles de don Manuel Rodríguez Mescua para el Diccionario geográfico de Tomás López. (Copyright © Biblioteca Nacional de España. Madrid).
NIELES A FINALES DEL SIGLO XVIII.
Informe para don Tomás López de don Manuel Rodríguez
Mesqua beneficiado de Nieles.
5 de noviembre de 1791.
Muy señor mío: Contestando a la de usted, en la que me dice le dé noticia de este pueblo y su término digo:
1º. Es lugar y pertenece a la vicaría de Juviles, es realengo, y el número de vecinos a que asciende es el ciento y doce.
2º. No es cabeza de vicaría, ni partido, y en él se hallan erigidos dos beneficios simples servideros con sus anejos Juviles, Tímar y Lobras, y tiene un cura; no hay convento, ni otra imagen, sólo la iglesia parroquial con la advocación de Santa María la Mayor y sus patronos son San Blas, San Bartolomé y Nuestra Señora de las Nieves, y no ha tenido otro nombre.
3º. Dista de la metrópoli, que es Granada, 12 leguas, de la cabeza de la vicaría un cuarto de legua y de la cabeza de partido que es Ugíjar cuatro, de Juviles que cae al Norte dista un cuarto de legua, de Timar y Lobras que están al Levante cuarto y medio, de Albondón que está al Mediodía 3 leguas, y de Cástaras, con quien hace concejo, un cuarto de legua, que cae al Poniente; y su jurisdicción ocupa, desde el Norte hasta el Mediodía, legua y media y del Poniente a Levante, media legua.
4º. Está el pueblo situado a la falda de un cerro y a la izquierda baja un arroyo que llaman de Polvos, cuyas aguas nacen en su término, y a la distancia de cuarto y medio de legua se incorpora con el río que baja de Cádiar, llamado el río Cádiar, no tiene puentes ni otra cosa.
5º. El cerro que la domina se llama el Cerrajón, que empieza a subir desde dicho pueblo y se necesita de media hora para llegar a lo alto, sin tener descenso, y desde el pueblo se baja al arroyo nominado hasta el dicho río, desde donde se sube a la cordillera, que será menester tres cuartos de hora y se llama la Contraviesa que confina con Lobras, y por el Poniente con Notáez, no tiene puertos y conserva este nombre todo el término.
6º. Los montes que hay son de encinas, retamas, abulagos y romeros, los que caen al mar y se extiende como un cuarto de legua.
7º. No hay que decir en esto, pues no hay quien diga cosa alguna.
8º. Sus frutos son el trigo, cebada. maiz y yeros cuya cantidad ascenderá a 300 fanegas cada año.
9º. No hay manufacturas, ni fábricas pues sólo se mantienen con el trabajo del campo.
10º. No hay ferias, ni mercados, ni otra cosa en esto que advertir.
11º. No tiene estudios, sólo escuela de primeras letras.
12º. Su gobierno es de un alcalde y un regidor, y no hay otro.
13º. Las enfermedades que comúnmente se padecen son tabardillos, enfinas ciciones y carboncos los que curan con las medicinas de yerbas y botica; los muertos por cada un año ascienden a 8 ó 10 y los nacidos a 15 ó 20.
14º. No tiene aguas minerales, salinas, ni otra cosa que poder decir pues no tiene minas ni piedras preciosas, ni árboles, ni yerbas extraordinarias.
15º. No hay inscripción sepulcral alguna, ni otra cosa que advertir. Remito ese borrón con el que podrá tal cual, hacer algún juicio, no pongo en esta el barranco nominado del Chorrillo y va figurado en el adjunto. No se ha podido despachar con más brevedad a causa de la tardanza del correo, con este motivo me ofrezco a sus órdenes y mande a su afecto servidor, que su mano besa. Nieles y Noviembre 5 de 1791. De usted su atento capellán. Manuel Rodríguez Mesqua.
Manuel RODRÍGUEZ DE MEZQUA: Informe sobre Nieles para Tomás López. Biblioteca Nacional, Mss. 7303, fol. 405 - 407.

El mapa de Nieles que incluyó don Manuel Rodríguez Mesqua en su informe. Suponemos que se ajustaría en la representación al territorio parroquial, pues marca límite con Cástaras cuando sabemos que el Concejo era único desde hacía dos siglos. (Copyright © Biblioteca Nacional de España. Madrid).
Ambos documentos son claros ejemplos de la diversidad de respuestas recibidas por Tomás López a su cuestionario. Mientras que el beneficiado de Nieles se atiene a contestar con parquedad siguiendo el guión marcado por el geógrafo, el de Cástaras no lo sigue y se extiende en explicaciones, no por accesorias menos interesantes, ofreciendo algunos datos para los que se requería de una erudición de la que probablemente carecía. Debió sentirse orgulloso del resultado pues pide a don Tomás que «exprese en su recomendable istoria, fue dada por mí». La carta de Rodríguez Mezcua está fechada el 5-11-1791 y deducimos que la de García Villalta, que olvidó fechar la suya, se redactaría en el mismo año, considerando que casi todos los beneficiados de la zona enviaron sus informes por entonces: Bayacas y Carataunas 1795, Bérchules 1791, Bubión 1791, Jubiles 1791, Laroles 1790, Mecina Bombarón 1791, Mecina Fondales 1791, Notáez 1790 y 1791, Pitres 1795, Pórtugos 1790 y 1791, y Torvizcón 1779 y 1791.[23] En cualquier caso el informe de Cástaras es con seguridad posterior a 1784 pues hasta entonces el beneficiado fue Francisco Navarrete fallecido en 1785.[24]

Entre los beneficiados que enviaron un mapa de su zona a Tomás López se encontraba el de Torvizcón, don José Dionisio Granados, que se molestó en incluir uno precioso, bastante preciso y muy detallado titulado «Mapa de tres leguas en contorno de la villa de Torbiscon cabeza de partido del estado del Ex.mo S. Conde de Cifuentes, y dh.a Villa está en el centro». Este fragmento corresponde a gran parte de La Alpujarra media y alta. (Copyright © Biblioteca Nacional de España. Madrid).
En el informe de Cástaras no se menciona El Baño, a pesar de que el interrogatorio pide que se relacionen esta clase de establecimientos y de que nuestro paisano se detiene en especificar las excelentes cualidades medicinales de aguas castareñas, suficientes para sanar la diarrea padecida por el señor arzobispo, el zaragozano don Antonio Jorge y Galván, lo que vendría a avalar la teoría de que El Baño empezó a funcionar mediado el siglo XIX y no en el siglo XII como hemos leído en alguna parte.[25] Tampoco estaban en explotación ni las minas de Los Prados ni las de Mansilla; el informe de Cástaras no dice nada al respecto y el de Nieles asevera explícitamente que no hay, claro indicativo de que la explotación minera en Cástaras es un hecho posterior, probablemente del siglo XIX. Otro dato deducible de la mención que hace García Villalta a la Acequia Real es que se debió de construir mediado el siglo XVIII, pues especifica claramente que fue construida a expensas de los ciento veinte vecinos de entonces y aclara las dificultades en la obtención de frutos y cosechas si no existiera la acequia, dando a entender que él mismo conoció esa precaria situación.
En los dos informes hay datos sobre la enseñanza, la alimentación, el
comercio, etc. merecedores de un estudio que excede el propósito de esta
página. Sin
embargo no dejamos de comentar, por erróneo según creemos, el origen que el
beneficiado García Villalta otorga al topónimo Cástaras:
![]()
Parece que no tiene ningún valor científico situar en el árabe y con
significado de «cascajares», el origen del topónimo Cástaras. Dudamos
que
cascajar, en árabe, esté relacionado con Cástaras, sabiendo además que
en dos documentos, uno del siglo XI y otro del XIII, se utilizan las formas
Qāšturiš (
)[26]
y Q•št•r• (
),[27]
etimológicamente nada lejanas a la actual y que entroncan perfectamente,
según los filólogos, con la latina castra. El profesor Martínez Ruiz
encuentra
«razones suficientes para situar» a Cástaras en una relación de
«topónimos prehispanoarabes: prerromanos, romanos mozárabes en su mayoría»,[28]
y el gran orientalista del siglo XIX, Francisco Javier Simonet, afirma que
deriva de castras.[29]
Creemos por tanto, como se nos enseñó de niños, que nuestro topónimo
procedería del latín castra, y no con el significado de
campamento como también se nos enseñó, sino refiriéndose a uno o
seguramente a varios asentamientos, en el sentido que le daba san Isidoro de
Sevilla cuando escribía las Etimologías en el siglo VII: «Castrum antiqui
dicebant oppidum loco altissimo situm, quasi casam altam; cuius pluralis
numerus castra, diminutivum castellum est».[30]
O sea que
«los antiguos llamaban castrum al asentamiento situado en lugares muy
altos, como si dijeran casa alta; cuyo plural es castra, su
diminutivo es castellum». Parece claro que el topónimo adopta
la forma plural desde sus orígenes, indicio de que desde antiguo se
estuviera refiriendo a más de un asentamiento.![]()
Sebastián Miñano y Bedoya (Becerril de Campos, 20-01-1779 - Bayona, 06-02-1845), clérigo afrancesado, liberal primero y converso al absolutismo después, publicó en once volúmenes su diccionario geográfico entre 1826 y 1829. Para obtener datos de los pueblos y aldeas de España utilizó el mismo método que Tomás López, es decir dirigirse a los párrocos, «á cada uno de los cuales he escrito separadamente, pidiéndoles nociones ciertas y positivas de sus respectivos pueblos y de los inmediatos». Pero también utilizó como fuente los trabajos de Tomás López conservados en la Real Academia de la Historia, de la que fue miembro.
La entrada correspondiente a Cástaras, conjunta con Nieles, reza:
|
CASTARAS Y NIELES, L. R. de Esp., provincia y arzobispado de Granada,
part. de Ujijar. A. P., 246 vecinos, 466 hab., inclusos 2 cortijos de su
jurisdiccion, 1 parr., 1 pósito. El nombre de este lugar es de origen
arábigo, y está situado en medio de unos cerros. Produce trigo, maiz, vino
y seda. Dista 13 leguas de la capital, Contr. 4,657 rs. 22 mrs. Sebastián MIÑANO y BEDOYA: Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal. Madrid, Imprenta de Pieralt-Peralta 1826 -1829. Vol. II, 1826, p. 441. |
Reproducción facsímile de la entrada correspondiente a Cástaras y Nieles en la página 441 del volumen II del “Diccionario de Miñano” |
Aunque la entrada sea conjunta para Cástaras y Nieles, el número de vecinos y el de habitantes se corresponde con los de una sola población, pues ya en 1787 Cástaras contaba con 578 habitantes y Nieles con 389, según el Censo de Floridablanca. También los datos de una parroquia y un pósito deben referirse solamente a los de Cástaras, ya que Nieles cuenta con parroquia desde 1501 y debía tener pósito propio, aunque desconozco la fecha de su institución. El dato de la contribución parece que concierne globalmente al, todavía en aquellas fechas, concejo.
Sobre el origen arábigo otorgado por Miñano al vocablo Cástaras, siguiendo el criterio del beneficiado Fernando García Villalta, ya he apuntado y documentado mi pensamiento discrepante más arriba. Esta opinión mía, lanzada por primera vez en esta página en diciembre de 2006, ha adquirido carta de naturaleza entre las autoridades turísticas de Granada, a juzgar por la información ofrecida en la señalización del nuevo mirador de la Era del Corral de piedra, instalada mediado 2007, que dice lo siguiente: “Parece ser que el término Cástaras proviene del latín 'Castrum'. Así llamaban al asentamiento situado en lugares muy altos, como si dijeran 'casa alta'; su plural es castra, indicio de que desde antiguo se estuviera refiriendo a más de un asentamiento, como ocurre en la actualidad”, lo que encaja fielmente con mi creencia, expuesta y documentada en el apartado anterior, hasta el extremo de coincidir algunas frases literalmente.
Casi sesenta años después de que Tomás López iniciara las labores de recopilación de información para su diccionario, y tan sólo a seis de terminar la publicación del suyo Miñano, Pascual Madoz Ibañez (17-05-1806 — 13-12-1870), navarro liberal de agitada vida política, abordó, con poca ayuda, una tarea parecida que consiguió culminar en el «Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar», monumental obra cuyo primer volumen publicó en 1845 y el último en 1850, mostrando detalladamente en sus 16 gruesos tomos la situación de España a mediados del siglo XIX.

Portada del «Diccionario de Madoz»
No sabemos quién facilitó los datos para la entrada correspondiente a Cástaras, que está en el tomo VI Cas-Cor, entre las voces de Castaosa (Asturias) y Castarlenas (Huesca), y cuya transcripción va en el recuadro siguiente:
CASTARAS: l. con ayunt., al que está agregada la ald. de Nieles; en la prov., dióc., aud. terr. y c. g. de Granada (11 leg.), part. jud. de Albuñol (3 1/2): SIT. en una hondonada, al pie de 3 colinas, que son ramificaciones de Sierra Nevada, á la der. del r. Cadiar, con ventilacion bastante y CLIMA muy sano, pues solo se padece algun catarro: tiene 154 CASAS de 4 varas de altura por lo regular, mal distribuidas, una plaza cuadrada de 30 varas por lado, calles pendientes, sucias y sin empedrar; casa de ayunt., pósito, escuela de primera enseñanza á la que concurren unos 50 niños, dotada con 1,100 rs. de los fondos comunes; igl. parr. (San Miguel y San Antonio), de primer ascenso, servida por un cura propio y sacristan, siendo el templo de una nave de 24 varas de long., 8 de lat. y 15 de altura: dos oratorios públicos, uno, dedicado á la Purísima Concepcion, en la caseria de Mercado, sit. a 1/2 leg. al O. del pueblo; y el otro á igual dist. al N. en el sitio de Verduizque: aquel fué construido en 1802 y este en 1833. El cementerio no perjudica la salud pública. El TÉRM. por el que atraviesa el mencionado r. Cadiar ó Guadalfeo, en direccion á O., tiene de circunferencia 3 1/2 leg. y confina al N. con el de Busquistar; E. con los de Timar y Juviles; S. el le Albondon y O. el de Almegijar y Notaes: el TERRENO es pendiente y montañoso. El cerro quemado, sit. al N. y dist. de 1/2 leg. está unido por cordillera con las faldas de Sierra Nevada; y al E. se encuentra la vega con algunos morales, olivos y arboles de fruta, formando bancales, en fuerza de la laboriosidad de estos moradores; la fertiliza una acequia denominada Real, que se toma del r. de Trevelez, y con ella muelen dos molinos harineros: las viñas son de buena calidad, y existe ademas un monte de encinas. Los CAMINOS son de pueblo a pueblo, en mediano estado. PROD.: la cosecha de vino es la mas abundante, y se cogen mas de 15.000 a.; trigo, aceite, maiz, centeno, cebada y algunas semillas, en cantidad insuficiente para el consumo; unas 300 libras de seda, ganados y alguna caza de perdices y conejos. IND.: la agricola cespeialmente: 5 fáb. de aguardiente que no trabajan todo el año esportandose sus productos al interior; los espresados molinos harineros y uno de aceite. POLBL., RIQUEZA Y CONTR., incluso Nieles, 345 vec. , 1,567 alm. CAP. PROD.: 2.293,466 rs.; IMP.,: 90.177. CONTR.: 10,199 rs. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende ordinariamente á 6,000 rs. y se cubre con 400 que produce el monte encinar, agregado á propios, 700 de censos, y el resto por repartimiento vecinal.
Pacual MADOZ: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid 1845 - 1850. Tomo VI (Cas - Cor), 1847, pp. 84 - 85.
En cuanto a Nieles, en el tomo XII entre las entradas Niebla y Niell (son) (predio en la isla de Mallorca) se encuentra la descripción de Nieles, que remite para los datos de riqueza, contribución y producción a los de Cástaras:
NIELES: ald. agregada al ayunt, de Cástaras (V.), de donde dista 12 leg., y á la felig. de Juviles, en la prov. y dióc. de Granada (12), part. jud. de Albuñol (3 1/2 ): SIT. en la falda meridional de Sierra-Nevada, al pie del cerro de las Alfanjias, á la der. del r. de Cádiar, con buena ventilacion, alegres vistas y CLIMA sano. Tiene sobre 70 CASAS, pósito con 59 fan. de trigo, una plaza, una fuente de buen agua, cuyo sobrante contribuye á fertilizar la pequeña vega, escuela de niños, dotada con 1,100 rs., igl. parr. (Ntra. Sra. de las Nieves), servida por un teniente de su matriz (Juviles) y cementerio. Los datos de POBL., RIQUEZA y CONTRIB. van unidos con los de Cástaras; cuyas PROD. son tambien comunes á Nieles. A esta ald. se regulan, sin embargo, 134 vec., 519 almas.
Pacual MADOZ: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid 1845 - 1850. Tomo XII (Nav - Pez), 1849, p.160.
Desconocemos la razón por la que se incluye la Casería de Mercado en la
descripción de Cástaras, pues si bien es cierto que ha estado muy vinculada
con el pueblo, también lo es que siempre ha pertenecido al municipio de
Almegíjar. Aprovechamos para destacar que el redactor utiliza
correctamente la preposición «de» sin artículo (casería
de
Mercado) y no «del Mercado»,
como hemos visto en un rótulo de la carretera, pues Mercado es el
apellido de quien fue su propietario y probable constructor, don Francisco García Mercado
Villalta, vecino de Cástaras en el siglo XVIII. En cuanto al
«sitio de Verduizque» creo que es la Rambla de Verdevique y que el articulista erró
al situarlo en el Norte.![]()
Bajo la dirección del historiador Germán Bleiberg y la colaboración de los geógrafos Ángel Cabo Alonso primero y Francisco Quirós Linares después, un siglo más tarde de que viera la luz la monumental obra de Madoz, se acometió la empresa de editar un nuevo diccionario geográfico, para lo que el equipo redactor envió cuestionarios a los maestros, profesores y secretarios de ayuntamiento. En nuestro artículo se especifica que los datos los facilitó el Ayuntamiento, del que era alcalde entonces Miguel Muñoz Navarrete y secretario Francisco Ramos Montero.
El artículo, reproducido en el recuadro siguiente, está entre las voces de Castaosa (Asturias) y Castarlenas (Huesca) y describe una economía que podríamos calificar como próspera, con todos los matices necesarios, porque seguramente en aquellos años los indicadores económicos del municipio alcanzaron sus máximos históricos. Por entonces ya había comenzado una vertiginosa corriente migratoria que en menos de diez años vació al pueblo y colapsó su economía, sumiéndolo en un estado lamentable del que parece que comienza a resurgir.
CASTARAS.—Mun. y l. de GR., P. J. de Albuñol, a 95 Km. de la C. y 75 de la c. de p. Est. de fc. más próx., Granada. 1022 m/a. Ext., 26.64 Km2. 36° 55' 52" N y 0º 26' 00" E.—H. 1.042. RELIEVE: El t.º es muy accidentado. Destacan la sierra de Contraviesa, el M. Los Prados y los cerros denominados Mancilla, Hiedra y Majolillo. El terr. es de naturaleza arcillosa y rocosa.—CLIMA: Lluvias de octubre a enero y nevadas en diciembre, enero y febrero. El viento dominante es el O., que trae las lluvias.—LAS AGUAS: Bañan el t.° el R. Guadalfeo, los arr. Rambla y Riachuelo y los barr. Alberquilla y Gallumébar. Las fuentes principales son las del Barrio, del Medio y de los Berros.—VEGETACIÓN: Las t. sin cult. pertenecen a particulares. Hay pastos en invierno.—FAUNA: Zorras, perdices y conejos. AGRICULTURA: Las t. cult. son arcillosas y pedregosas; su propiedad está muy repartida, y hay algunos colonos y aparceros. Las parcelas son de forma alargada y están abiertas. Las t. de regadío se riegan con ag. procedente de Sierra Nevada conducida mediante canales. Se destinan 130 Ha. a trigo, 25 a patatas, 90 a habichuelas, 25 a maíz, seis a habas y 30 a cebada. Los índices de producción por Ha. son: Trigo, 12 Qm.; patatas, 70; habichuelas, 9; maíz. 10: habas, 9, y cebada, 10. El precio de una Ha. de esta clase de terr. es de 60.000 ptas. La ext. de t. de secano dedicada a cada cult. es la siguiente: Trigo, 100 Ha.; cebada, 80, y garbanzos, 25. Los índices de producción por Ha. son: Trigo, 4.8 Qm.; cebada, 5, y garbanzos, 3. Estas t. se siembran cada tres años, alternando los productos, para lo cual no se ponen de acuerdo los labradores. Las labores agrícolas se realizan con arados de vertedera arrastrados por ganado mular y asnal. Un labrador medio cult. 4 Ha. de t. no regada, y el precio de una Ha. es de 30.000 ptas. El viñedo ocupa 300 Ha.; una Ha. tiene plantadas 3.000 cepas. El precio de una Ha. es de 35.000 ptas. Hay 16 Ha. de olivar. Se destinan a prado 4 Ha.; se aprovecha a diente y se le da un corte al año.—GANADERÍA: 140 cabezas de ganado mular, 10 de caballar, 46 de vacuno, 493 de cerda, 87 de asnal, 170 de lanar, 239 de cabrío, 1.650 gallinas, 1.200 conejos y 100 colmenas.—CANTERAS Y MINAS: Canteras de yeso y minas de mercurio, en explotación. Trabajan en estas últimas 32 obreros.—INDUSTRIA: Cinco molinos harineros y tres almazaras.—COMERCIO: Cinco tiendas mixtas y tres tabernas.—COMUNICACIONES: Carr. a Ugíjar. Un automóvil, una motocicleta y cinco bicicletas. El servicio de Correos esta atendido por un peatón. POBLACIÓN: Todo el t.° tiene 1.650 hbs.; corresponden a la c. del Mun. 1.123. Se registra emigración. Por profesiones se distribuye en 438 labradores, 10 comerciantes e industriales, 80 ganaderos, siete funcionarios y 98 jornaleros.—EL PUEBLO: Está formado por 175 edif. destinadas a vivienda y ocho a otros usos, en compacto, y 85 a vivienda y tres a otros usos, en diseminado. Las calles están pavimentadas.—LA CASA TÍPICA: Construida de piedra, tiene la fachada enjalbegada y el tejado con poca inclinación. Consta de dos plantas. Las cuadras se hallan en la baja y los pajares en la superior. La cocina es de campana y en ella se quema leña de olivo. Los suelos son de yeso.—COSTUMBRES: Fiestas el 29 de septiembre, San Miguel, y el 13 de mayo, Virgen de Fátima.—MEJORAS OBSERVADAS DESDE 1940: Construcción de escuelas y cam., reparación de fuentes y obras de pavimentación.—ALOJAMIENTOS: Una fonda.—ENSEÑANZA: Tres escuelas de niños y tres de niñas.—SANIDAD: Médico, veterinario y farmacia.—ASISTENCIA RELIGIOSA : Un párroco. ANEJOS: Nieles: l., a 2,2 Km. de la C. y a 1.070 m/a., con 418 hbs. y formado por 85 edif. destinadas a vivienda y tres a otros usos, en compacto, y siete a vivienda, en diseminado.— Prados de Villarreal: cas., a 3 Km. de la C. y a 1.230 m/a., con 109 hbs. y formado por 63 edif. destinadas a vivienda, en compacto. [Datos facilitados por el Ayt.°, junio 1958.]
Germán BLEIGBER (Dir.): Diccionario geográfico de España. Madrid, Ediciones del Movimiento. 1956 - 1961. v. 7. pp. 385 - 386.
La entrada de Nieles, situada entre Nieles (Canjayar, Almería) y
Niembro (Llanes, Oviedo), remite directamente a la de Cástaras.[31]![]()
|
|
|
| Inicio | Siguiente |
| [1] | Manuel SÁNCHEZ MARTÍNEZ: «Razi, fuente de al-cUdri para la España preislámica», Cuadernos de historia del Islam, v. 3 (1971), pp. 9 [3]-14 [8]. |
| [2] | Manuel SÁNCHEZ MARTÍNEZ: «La cora de Ilbira (Granada y Almería) en los siglos X y XI, según al-cUdri (1003-1085)», Cuadernos de Historia del Islam, v. 7 (1975-1976), p. 17 [13]. |
| [3] | Ibídem, pp. 57 [53] - 59 [55]. |
| [4] | Ibídem, p. 19 [15]. |
| [5] | Hussein MU'NIS: «La división político administrativa de la España musulmana», Revista del Instituto Egipcio de estudios islámicos, v. 5 (1957), p. 116 - 122. Citado en Manuel SÁNCHEZ MARTÍNEZ: Op. cit., p. 18 [14]. |
| [6] | Juan VERNET GINÉS: «Un texto nuevo e importante para la historia de la España musulmana hasta el siglo XI», Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos, v. 13 (1965-66), p. 19 [3]. |
| [7] | Patrice CRESSIER: «Le chateau et la division territoriale dans l'Alpujarre medievale: du hins a la ţāca», Mélanges de la Casa de Velázquez, XX (1984), p. 133. |
| [8] | Carmen TRILLO SAN JOSÉ: La Alpujarra antes y después de la Conquista Castellana. Granada, Universidad de Granada, 1998, p.101. |
| [9] | Ibídem, p.102. |
| [10] | Ibídem, pp. 104, 106. |
| [11] | Patrice CRESSIER: Op. cit., p. 135. |
| [12] | Citados por Manuel
Gómez Moreno: «De La Alpujarra», Al-Andalus, XVI
(1951), p. 26 [10], (barrio y mezquita); Isidro
de las Cagigas: «Topónimos Alpujarreños», Al-Andalus,
XVIII (1953), pp. 310 [16] - 311 [17] (barrio, mezquita, solar de
rábita y fuente del Pinix); y Carmen
Trillo (op. cit.
pp. 122 - 123), (barrio, mezquita, rábita y fuente Ayna Rabad). P. Cressier (Op. cit., p. 135) aduce también, como indicio de la existencia de algún tipo de fortificación en las cercanías de Cástaras, el topónimo Viña del Castillo, si bien advirtiendo que este tipo de toponimia actual hay que valorarla con prudencia. En nuestra opinión, para este caso, habría que confirmar que no se trata de una modificación de la forma Viña de Castillo, referida a alguien con ese apellido, como ha sucedido con la Casería del Mercado, que en origen a principios del XIX fue la Casería de Mercado. |
| [13] | Carmen TRILLO SAN JOSÉ: Op. cit., pp.103 y 121. |
| [14] | Faustino RODRIGUEZ MONTEOLIVA: Lobras y Tímar. Estudios sobre la repoblación de La Alpujarra. Granada, Ayuntamiento de Lobras, 2001, p. 60-64. |
| [15] | Ibídem, p. 111. |
| [16] | Ángel BAÑUELOS ARROYO: La rebelión de los moriscos y la repoblación de Cástaras y Nieles. Conferencia pronunciada en Nieles el 06-08-2005 [en línea]. Disponible en http://www.la-alpujarra.org/accn/... [fecha de consulta: 12-03-2006]. |
| [17] | A.H.P.GR.: Libro de Apeo y Repartimiento de los lugares de Cástaras y Nieles, fol. 9-10. Trascripción parcial en: Genaro Fuentes Rodríguez: La repoblación y repartimiento de la "Taha de Jubiles". Granada, 1983. Tesis doctoral inédita, pp. 158-162. |
| [18] | Todos estos topónimos proceden de los Libros de
Habices y del Libro de apeo y repartimiento de Cástaras y Nieles y se
han tomado de los trabajos publicados por:
|
| [19] | José Antonio GARCÍA LUJÁN: Las Alpujarras a principios del siglo XVII: el manuscrito Domecq-Zurita de 1605. Córdoba, Servicio de publicaciones de la Universidad de Córdoba, 2002, p. 84: «Murtas, Turón, Cojáyar, Jorairátar, Diétar, Almegíjar y Benínar en la taha del Cehel, y Notáez en la de Jubiles». |
| [20] | Ibídem, pp. 1, y 17 - 19. |
| [21] | Ibídem, p. 12. |
| [22] | Las trascripciones se han tomado de: Tomás LÓPEZ: Diccionario geográfico de Andalucía. Edición e introducción de Cristina Segura Graíño y Juan Carlos de Miguel. Granada, Don Quijote, 1990, pp. 60-61 y 166. Los editores han corregido la ortografía de los manuscritos conservando los modismos, que van en cursiva. También van en cursiva los nombres de los pueblos cuando aparecen en los manuscritos en forma distinta a como se escriben actualmente. |
| [23] | Tomás LÓPEZ: Diccionario geográfico de Andalucía. Edición e introducción de Cristina Segura Graíño y Juan Carlos de Miguel. Granada, Don Quijote, 1990, pp. 39, 40, 42, 125, 147, 150, 176, 169, 189 y 212. |
| [24] | A.H.N. Consejos. Pleitos. Escribanía Abuin. Leg. 34.430.6. |
| [25] | Miguel J. CARRASCOSA SALAS: La Alpujarra.
Granada, Universidad de Granada, 1992, vol. I, p. 371. Hay indicios de que El Baño se establece en época reciente, como que en el amojonamiento de Cástaras con Notáez cabría esperar, pasando el límite justo por allí, que se mencionara un lugar de esas características cuando sólo se cita una fuente. Tampoco se dice nada en el Catastro del marqués de la Ensenada (ver el trabajo de Ángel BAÑUELOS: El Concejo de Cástaras en 1752 (según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada), lo que prueba que El Baño, tal como lo conocemos hoy, no existía aún a mediados del siglo XVIII. |
| [26] | Ahmad ibn cUmar ibn Anas al-cUdrī.«Fragmentos geográfico-históricos de al-Masālik ilā gamīc al-mamālik», edición crítica por el Dr. cAbd al-cAzīz al-Ahwānī. Instituto de Estudios Islámicos, Madrid. 1965, p. 90. |
| [27] | Muhammad b. cAbd Allah Ibn al-Abbār: Kitāb al-takmila li-Kitāb al-Sila. Apéndice a la edición Codera de la "Tecmila" por Maximiliano A. Alarcón y Ángel González Palencia, en Miscelánea de estudios y textos árabes. Junta de ampliación de estudios e investigaciones científicas. Madrid, 1915, p. 413. nº. 2892. |
| [28] | Juan MARTÍNEZ RUIZ: El lenguaje del suelo (toponimia). Jaén, Universidad de Jaén, 2002, p. 332. |
| [29] | Francisco Javier SIMONET: Glosario de voces ibéricas y latinas usadas entre los mozárabes. Madrid, Establecimiento tipográfico de Fortanet, 1888, p. CXVI. |
| [30] | Isidoro de Sevilla: Etimologías. L. XV, C. II, 13. |
| [31] | Germán BLEIBERG (Dir.): Diccionario geográfico de España. Madrid. Ediciones del Movimiento, 1956 - 1961. 15 vols. Vol. 13 (1960), p. 156. |
Incluido el 15-12-2006. Última revisión: 16-07-2008.
Copyright © Jorge García, para Recuerdos de Cástaras (www.castaras.net).
Copyright © De los autores o propietarios de los materiales cedidos.