Escritos y publicaciones

Cástras en los libros

Información y diagnóstico territorial y urbanístico de La Alpujarra de Granada

A finales del siglo pasado, ante la carencia de planificación urbanística en diferentes núcleos con acusadas peculiaridades arquitectónicas, paisajísticas o urbanísticas, la Dirección General de Ordenación del Territorio y Urbanismo de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía encargó a un equipo multidisciplinar de geógrafos, arquitectos, ingenieros, biólogos y técnicos urbanistas un estudio sobre las materias de su competencia en distintos ámbitos homogéneos rurales, uno de los cuales fue La Alpujarra. Para dar difusión a estos estudios, se acometieron una serie de publicaciones, cuya segunda entrega corresponde con el libro que nos ocupa, una excelente edición de 1997 realizada con materiales extraídos de dicho trabajo.

Cubierta de Información y diagnóstico territorial y urbanístico de La ALpujarra

El libro, de 163 páginas con numerosas ilustraciones, sobre todo mapas, se ha presentado en formato de 30 por 30 cm y se encuentra dividido en dos partes. La primera, dedicada a la información y diagnóstico territorial, abordando desde un punto de vista general, diversos aspectos de la zona, como marco físico,  población, actividades económicas, sistema de asentamientos, infraestructuras, equipamientos o deterioro urbanístico y ambiental, y una serie de propuestas y estrategias destinadas a mejorar la situación de la comarca. 

La segunda parte contiene la información y diagnóstico urbanístico pormenorizado de Almegíjar, Alpujarra de la Sierra, Carataunas, Cástaras, Juviles, Lobras, Pórtugos, Soportújar y Ugíjar, con un primer capítulo donde se exponen los criterios generales de ordenación de los núcleos urbanos, y otro final con los municipios de la comarca cuyo planeamiento estaba en fase de redacción cuando se realizaron los trabajos y se editó la obra.

A pesar de su propósito divulgativo, la difusión del libro ha permanecido constreñida a ámbitos académicos, profesionales, políticos y de gestión y administración pública, tanto locales como comarcales o regionales, sin que su conocimiento haya llegado al público general. Por ello, y por el interés que puede tener para los castareños o para quienes les interese Cástaras que no tendrán fácil acceso al libro y a sabiendas del tiempo transcurrido desde la edición, se han trasladado a esta página el texto y las ilustraciones correspondientes a Cástaras y se han añadido algunos comentarios con nuestro parecer sobre ciertas consideraciones y propuestas contenidas en el trabajo.

 

Comentarios

En primer lugar hacemos notar que los datos ofrecidos en el libro corresponden, naturalmente, con la situación de Cástaras en los años finales del siglo XX. Por tanto algunos de ellos están obsoletos y no deben tenerse en cuenta. Así, las cifras de población, la numeración de las carreteras y la denominación de algunas calles y plazas  han cambiado. Algunas propuestas realizadas entonces son hoy  realidad: la iglesia, el Barribalto y la zona de bancales aledaña, por debajo hasta la Caseta, el Baño del Piojo que, por cierto, no se menciona en ningún lugar del libro y el cortijo de los Arcos son desde 2007 bienes de interés cultural dentro del Sitio Histórico de la Alpujarra Media y La Taha, protección que también alcanza al núcleo urbano y a una gran parte del territorio municipal. Otras deficiencias listadas en el informe se han subsanado: aunque con uso escaso, hay unas instalaciones deportivas en la Coronilla de Nieles; el edificio del consultorio de Nieles, verdadera aberración arquitectónica, ya no existe; el estrechamiento en la puerta de la iglesia de Nieles también ha desaparecido al derribar una casa que «estorbaba»; el vertedero de basuras del Albercón (¡en un cementerio!) felizmente se ha suprimido y el servicio de recogida, tratamiento y eliminación de basuras parece que se ha solucionado dentro de la Mancomunidad de Municipios de La Alpujarra. Los servicios colectivos también han mejorado: hay hogar del jubilado en Cástaras y Nieles, varios —quizá demasiados— «salones de usos múltiples», y un peculiar servicio de transporte colectivo de viajeros que llega a Cástaras sólo cuando es necesario y si se avisa al conductor con antelación suficiente.

Planea por el informe la preocupación de los redactores por el paso de la carretera por la Plaza y el estrechamiento junto a la iglesia. No nos gusta la solución que se propone de construir una variante por encima del Poco Trigo (ver mapa), porque causaría un impacto visual inaceptable si se quiere mantener la esencia del paisaje castareño. En nuestra opinión la mejora podría llevarse a cabo iniciando el descenso desde la confluencia del camino del Barrimedio, hasta alcanzar el camino Nuevo por el puente, por el edificio en ruinas que hay a su lado o entre la puerta del Hogar del Jubilado y el salón parroquial, ocupando, si el trazado lo requiriera, parte del huerto de Miguel Salmerón. Esta solución conllevaría solamente movimiento de tierras y, acaso, la construcción de un nuevo puente para salvar el barranco. Una solución más ambiciosa consideraría un nuevo acceso a Cástaras y Nieles desde la carretera de Torvizcón a Cádiar, ascendiendo por la Loma hasta el empalme de la Coronilla, lo que reduciría considerablemente la distancia entre Torvizcón o Cádiar y Cástaras o Nieles, al tiempo que mejorarían las condiciones del viaje al reducirse el número de curvas, con un coste adecuado si tenemos en cuenta las ventajas que conllevaría. Con estas medidas, acompañadas por la habilitación de un estacionamiento en el camino Nuevo o en el huerto de Miguel Salmerón, se reduciría el tránsito y permanencia de vehículos por las plazas de Cástaras a las necesidades estrictamente locales. Consideramos que es beneficioso para el pueblo que la estrechez y pendientes de la calles no permita el tránsito de vehículos, y la única desventaja de esto es que las plazas se han convertido en lugares de estacionamiento.

El desarrollo turístico y urbanístico suele desvirtuar las esencias etnológicas, artísticas, paisajísticas e históricas, como ha ocurrido en otros pueblos del entorno y ya empieza a pasar en Cástaras. La preocupación por las tipologías arquitectónica y por la salvaguarda del suelo no urbano que muestra el informe debería trasladarse a las autoridades competentes y a los propios vecinos de Cástaras. Parece acertado el criterio de delimitar y regular suelo urbano así como primar la recuperación de antiguas viviendas, pero hay que cuidar el impacto visual y evitar el uso de materiales ajenos a la tradición alpujarreña, tanto en las edificaciones rehabilitadas como en las de nueva planta.

La protección que se propone del barranco de Fuente Medina debería generalizarse también a los demás barrancos, a sus bosques de galería y al arbolado general que presta carácter y colorido a Cástaras.

 

Información y diagnóstico territorial de Cástaras

Ortofoto de Cástaras Mapa de Cástaras

Cástaras

Características generales del núcleo

Localización del asentamiento y el entorno

El municipio de Cástaras, con una población de derecho de 337 habitantes, según la revisión del Padrón Municipal del año 1992, cuenta con dos asentamientos urbanos, Cástaras como núcleo principal y Nieles, en torno a los cuales se localiza la mayoría de la población. Nos obstante, según el Censo de Población de 1991 deben considerarse como edificaciones dispersas un total de 54 viviendas localizadas en las proximidades del núcleo principal por no reunir los requisitos del «núcleo». Estas edificaciones, cercanas entre sí, acogen a un total de 123 vecinos.

Los dos núcleos de población considerados se asientan en la vertiente sur de Sierra Nevada, ocupando una serie de terrazas y bancales de origen agrícola, de topografía accidentada con fuertes pendientes que dan lugar a un escalonamiento de la edificación, descendente en sentido nortesur. Cástaras se encuentra limitada en su borde este por el barranco de Fuente de Medina, profundo y estrecho, que desciende bruscamente hacia el cauce del río Guadalfeo que discurre por el término municipal. Nieles se encuentra al pie del Pico del Cerrajón, en una ladera de pendiente muy pronunciada que limita cualquier posibilidad de crecimiento por su lado norte; al este de la población se encuentra la rambla de Nieles.

Altitudinalmente, Cástaras está comprendida entre las cotas 1.010 y 1.038, por lo que se registra un desnivel en el asentamiento de 28 m en los 100 m que ocupa la edificación en dirección norte-sur. A su vez, Nieles se encuentra entre las cotas 992 y 1.020, siendo el desnivel entre puntos extremos del asentamiento de 28 m en los 100 m que ocupa la población medidos en dirección norte-sur.

Ambos núcleos del municipio, al igual que la mayoría de los pueblos alpujarreños, se encuentran fuertemente condicionados por las limitaciones que les impone la topografía del terreno. En el caso de Cástaras, además, se ve constreñido dentro de sus límites por la pronunciada pendiente descendente de las laderas en su borde sureste y por el barranco antes citado, y Nieles se ve condicionada por la fuerte pendiente del cerro en cuyo pie se sitúa. En los dos núcleos se da la necesaria organización escalonada, en media ladera, de la edificación. Estos condicionamientos geográficos, junto con unos accesos no muy buenos, y la falta de perspectiva económica impiden que se pueda producir un crecimiento de cualquiera de ambos núcleos.

Las dos poblaciones mantienen en gran medida la estructura tradicional con la edificación agrupada formando un núcleo compacto y homogéneo, especialmente en Nieles, pues en Cástaras se aprecia una cierta disgregación, como ponen de manifiesto los barrios Medio y Alto, así como una cierta incidencia de la edificación en diseminado. No obstante, prácticamente todas las que existen se encuentran próximas al borde urbano, actuando como elementos de transición entre éste y las tierras agrícolas próximas. De hecho, como entidades diferenciadas sólo constan las de Cástaras y Nieles.

Accesibilidad al núcleo urbano

El acceso a la localidad de Cástaras se produce por una carretera local que parte de la carretera GR-413, que discurre desde el cruce de la carretera C-332, próximo a Torvizcón, ascendiendo serpenteando por la ladera hasta unirse a la GR-421 en el cruce del Conjuro, entre Trevélez y Juviles. La carretera de acceso, de trazado estrecho y con curvas, tiene su tramo más difícil, precisamente, en los últimos 300 m hasta llegar a la plaza del Generalísimo; este tramo muy estrecho y con curvas muy cerradas no permite el paso de vehículos grandes. La carretera continúa desde Cástaras hasta Nieles, aunque dos estrechamientos, uno junto a la iglesia del primero y el otro al llegar a la plaza del segundo, impiden el paso de los vehículos mayores. La carretera que une Nieles con la GR-421 a la entrada de Juviles, es también estrecha y se encuentra en regular estado de conservación. Por ello consideramos que la accesibilidad es regular y debe ser objeto de mejora.

En general la estructura de los asentamientos actuales, con un viario estrecho en la mayoría de sus zonas, no permite la circulación rodada por casi ninguna de las calles; esto se ve favorecido por las pendientes muy acentuadas en el viario transversal. En ambos municipios hay que dejar los vehículos en las plazas situadas junto a las iglesias, al no ser fácil la circulación por sus calles.

Elementos estructurantes

En el caso de Cástaras el elemento estructurante más significativo es el conjunto formado por las plazas del Generalísimo y de Alfonso XII, siendo la primera el centro neurálgico de la población; el resto de la trama urbana está bastante más desestructurado de lo que es habitual en la zona. De todas maneras es preciso destacar la rica morfología de los espacios públicos que se desarrollan en torno a las dos plazas citadas. Esta serie de ámbitos urbanos conforman el mayor espacio público de relación que se dispone en este pueblo.

Vista general de Cástaras
Vista general de Cástaras

Las dos plazas junto con las calles que las bordean constituyen el centro vital del núcleo de Cástaras; en ellas se encuentran situadas la iglesia de san Miguel, el ayuntamiento y el consultorio médico. Las plazas, muy irregulares y de dimensiones reducidas, tienen una escala a la que se ajustan perfectamente las edificaciones que las rodean.

Los equipamientos públicos, como ya hemos dicho, la iglesia, el ayuntamiento, el consultorio y el buzón de correos, se sitúan en la plaza del Generalísimo, la escuela en el extremo sur de la población al final de la calle del Calvario.

Nieles, con una disposición apoyada mucho más claramente sobre las líneas de cota, cuenta como principal elemento estructurante con la plaza que se desarrolla delante de la iglesia de San Blas y sus aledaños. Esta plaza, que se sitúa a la entrada de la población por su lado este, es el punto en el que confluyen la carretera de acceso y la que une Nieles con Cástaras; en sus inmediaciones se encuentran una serie de ámbitos bien articulados de gran interés perceptivo. Las calles Real y la del Castillo, que recorren la población de un extremo a otro en dirección este-oeste, pueden ser consideradas también elementos estructurantes, calles que en cualquier caso son muy estrechas, accesibles a vehículos sólo en parte. La estructura primitiva de la población se mantiene íntegramente sin haber sido alterada y sin que se haya producido apenas crecimiento, salvo algunos cobertizos agrícolas-garajes a la entrada de la población.

Morfología urbana

El núcleo urbano de Cástaras se asienta a media ladera, al borde de una cornisa de pronunciada pendiente que bordea el barranco de Fuente de Medina, situándose la población en una zona en la que la topografía se suaviza. El perímetro de casco, bien delimitado, tiene una forma en planta similar a un ocho, por verse su desarrollo longitudinal estrangulado en el centro por un pronunciado estrechamiento. Esto es así por haber crecido la población aprovechando las zonas de topografía más suave.

Al este, en las inmediaciones del núcleo, se sitúa el citado barranco de Fuente de Medina que es el accidente geográfico más destacable. Este barranco, profundo y angosto, aunque se convierte en un límite prácticamente infranqueable para el crecimiento de la población, sin embargo le ofrece una zona de esparcimiento poblada con una vegetación de ribera.

La disposición peculiar del casco urbano que antes hemos descrito, favorece que en Cástaras no se aprecie claramente una dirección principal en el viario, aunque hay un cierto predominio de la dirección noreste-suroeste. Todo ello junto con un proceso de crecimiento aditivo conlleva la ausencia total de patrones de configuración, lo que se convierte en característica singular. La división entre las manzanas ―espacio edificado— y viario —espacio público— se realiza por pura operatividad y necesidad de facilitar el acceso, sin planificación previa alguna, ofreciendo una imagen en planta un tanto desestructurada.

La morfología de Nieles es diferente al asentarse, claramente, en una posición de media ladera, siendo la pendiente mucho más uniforme en el sentido de la misma. La disposición de esta población es alargada, orientándose en dirección este-oeste, transversal a la línea de máxima pendiente de la ladera, ajustándose claramente a las curvas de nivel.

Esta ubicación del núcleo urbano de Nieles favorece el que el viario principal se disponga siguiendo las curvas de nivel, mientras que el secundario surge transversal a éste. En cualquier caso ninguno de ellos es apto para la circulación rodada, aunque permiten una cierta accesibilidad en algunos de sus tramos. La carretera que bordea el pueblo por el sur y se dirige a Cástaras ofrece un estrangulamiento frente a la iglesia, siendo aconsejable su ensanchamiento para que permita el paso de vehículos de transporte.

Ambos núcleos tienen un elevado grado de compactación de las manzanas, con apenas espacios libres en su interior. La estructura parcelaria y la edificación que sobre ella se localiza suele tener un origen antiguo, siendo frecuentes las ocupaciones del 100 % de la parcela, y una mínima presencia de patios interiores, que en caso de existir son de escasas dimensiones. Los procesos de renovación  de la edificación se han realizado sobre las parcelas originales incluyendo normalmente el espacio que se destinaba a cuadra o cobertizo y de este modo aumentando la colmatación de las manzanas.

Esquema territorial, infraestructuras varias y elementos significativos. Cástaras

Esquema territorial, infraestructuras varias y elementos significativos. Cástaras.

Usos del suelo

Prácticamente la totalidad de las edificaciones de ambos núcleos, con contadas excepciones, tienen como uso principal el residencial, pudiendo ir acompañada de usos agroganaderos como uso secundario del principal, o incluso como uso principal en edificaciones independientes. El carácter de las viviendas es, pues, en general de tipo rural, contando la mayoría de ellas con cuadra o cobertizo con acceso independiente desde la calle en muchos de los casos.

La altura de las edificaciones residenciales es variable, oscilando según los casos, e incluso según la fachada —anterior o posterior— entre una y dos plantas que pueden verse acompañadas de cámara superior sin ocupar totalmente la última planta. La proporción de viviendas con una planta es del 30 % y las que tienen dos plantas son el 60 % aproximadamente, el resto son de tres plantas. En las dos poblaciones la proporción es parecida.

En cuanto al estado de conservación de la edificación residencial, en ambos núcleos es similar: se encuentran en buen estado alrededor del 30 % de las construcciones, un 25 % presentan deficiencias y un regular estado de conservación y el resto están en mal estado, habiendo aproximadamente entre un 15 % y 20 % de las edificaciones en estado ruinoso. En Cástaras se ha detectado la construcción de un edificio de nueva planta en el casco, y en ambos algún cobertizo.

Incluso las viviendas no habitadas permanentemente —secundarias y desocupadas— que suponen el 46 % del total (111 sobre 243), ofrecen la impresión de estar cuidadas por sus dueños, salvo las que se encuentran en ruinas. Ante la nula incidencia de las actividades turísticas en estos núcleos, suelen corresponder estas viviendas a antiguos residentes en el municipio emigrados a Granada capital y otras regiones industrializadas del país, y que regresan a ellas en verano.

Elementos urbanos significativos. Cástaras

Elementos urbanos significativos. Cástaras.

Equipamientos y espacios libres

Las dotaciones de equipamiento con que cuentan ambos núcleos de población son las siguientes:

Equipamiento docente

Tanto Cástaras como Nieles, que contaban con escuela, han visto cómo se cerraban éstas en los últimos años por falta de alumnos suficientes. Los pocos escolares que hay se desplazan a Torvizcón para recibir el primer ciclo de enseñanza.

El edificio del colegio público de Cástaras cuenta con una superficie de 230 m2, de los que 130 m2 están cubiertos y el resto (100 m2) al aire libre.

Equipamiento sanitario

Cástaras cuenta con un consultorio de ámbito local, es un centro de asistencia primaria cuya gestión la lleva directamente el Ayuntamiento. Su dotación es un médico y un A.T.S., tiene 60 m2 y su estado de conservación es bueno. En Nieles existe otro consultorio de asistencia primaria, gestionado por la Cruz Roja, que atiende a la población tres días a la semana con un médico y un A.T.S. Para asistencia más especializada tienen que dirigirse al Centro de Salud de Cádiar y para la hospitalización a Granada capital.

Estado de la edificación. Cástaras

Estado de la edificación. Cástaras.

Equipamiento deportivo

Ni Cástaras ni Nieles cuentan con equipamiento deportivo.

Equipamiento asistencial

Ni Cástaras ni Nieles cuentan con equipamiento asistencial.

Equipamiento socio-cultural

En Cástaras hay un centro social de titularidad municipal, su superficie es de 130 m2 y su estado de conservación es bueno. El aforo es de 80 plazas. Este centro atiende tanto a los jóvenes como a los ancianos. El proyecto de ampliación de la carretera de Nieles a la salida de Cástaras obliga, en caso de realizarse, a cambiar este centro a otro inmueble.

Equipamiento religioso

Cástaras cuenta con iglesia parroquial de San Miguel, y Nieles con la de San Blas, ambas propiedad del Arzobispado.

Servicios colectivos

Ambos núcleos cuentan con cementerio municipal situado en las inmediaciones de la población. El de Cástaras con una superficie de 2.100 m2, situado a unos 1.000 m, se encuentra en mal estado de conservación, el de Nieles de 400 m2 se sitúa a 500 m, estando en buen estado y permitiendo su ampliación.

Diagnóstico del núcleo urbano

Estado general del municipio

La escasez de población se pone claramente de manifiesto al comparar el número total de habitantes, 337, con el de viviendas censadas que, independientemente de su estado, es de 243, lo que nos daría un ratio de habitantes/vivienda de 1'38, manifiestamente inferior a los valores medios que se dan en poblaciones que cuentan con situaciones económicas y sociales estándar.

Esquema de la escena urbana. Cástaras

Esquema de la escena urbana. Cástaras.

Otro indicador de la situación del municipio es que de las 243 viviendas censadas, solamente 132 (54 %), se encuentran ocupadas permanentemente, siendo el resto viviendas de segunda residencia y en su mayor parte sin ocupación. Estos datos son concordantes con los del estado físico de las mismas, ya que aproximadamente el 45 % de ellas presentan un estado malo o ruinoso. Del resto de las viviendas solamente un 30 % se encuentra en buen estado de conservación. Tanto la parcelación como el tamaño de las viviendas es de reducidas dimensiones si consideramos que nos encontramos en un núcleo rural; la superficie útil de la práctica totalidad de las viviendas está comprendida entre los 60 y 120 m2, y de ellas el 67 % no superan los 90 m2.

En lo concerniente a la accesibilidad, debe destacarse que presenta ciertas deficiencias que deben ser subsanadas. En primer lugar, por lo que se refiere a la vía principal de acceso desde el cruce de las minas del Conjuro, se encuentra en un deficiente estado su ultimo tramo, inmediato al núcleo de Cástaras, con un trazado igualmente deficiente. Más problemática es aún la conexión de esta vía con la que enlaza con Nieles, ya que el fuerte desnivel obliga al tránsito previo por la plaza para efectuar el giro, además de encontrarse limitado el acceso por el paso estrecho que supone el lateral de la iglesia. lo que imposibilita el tránsito de vehículos de medio y gran tamaño. Sería conveniente estudiar una variante que salve este escollo cuando se redacte el planeamiento definitivo, mejorándose de esta manera la articulación entre los dos núcleos de población que integran el municipio. Tampoco la accesibilidad a Nieles desde Juviles es la más adecuada, pues a lo estrecho de la vía debe añadirse la fuerte pendiente y lo cerrado de las curvas, no aptas para vehículos de ciertas dimensiones.

En ninguna de las dos poblaciones del municipio se aprecia un grado de transformación de las edificaciones tradicionales que sea significativo, ello es lógico si tenemos en cuenta la pérdida de población que están sufriendo y la nula actividad económica.

Ambas poblaciones presentan un interés turístico similar al del resto de los municipios de la Alpujarra, debido a su implantación y características edificatorias, especialmente Nieles. Ahora bien, al encontrarse fuera de las rutas habituales y tener una accesibilidad algo complicada, su desarrollo turístico futuro será necesariamente limitado. Acoge, no obstante, en época estival un cierto turismo de paso en «ruta».

El núcleo de Cástaras se encuentra enclavado en un paraje de interés paisajístico, destacando el Barranco de Fuente Medina que bordea la población. Por otra parte cuenta con dos pequeños barrios separados del núcleo principal con edificación bastante deteriorada que podrían en un futuro ser enclaves para pequeños desarrollos de carácter turístico.

Esquema de propuestas. Cástaras

Esquema de propuestas. Cástaras.

Tendencias de crecimiento necesidades de suelo

En ninguna de las dos poblaciones se registran tensiones de crecimiento, tanto por su reducido numero de habitantes como por el gran número de viviendas que se encuentran desocupadas, y la reducida, por no decir nula, actividad económica que presentan. Por otra parte, no es previsible que en los próximos años se modifique esta situación, y por tanto no existirán tensiones significativas de crecimiento que puedan traducirse en necesidades de suelo.

Pese a la nula demanda de suelo existente en este momento, se estima que el cambio en los hábitos de vida y en los procedimientos empleados en la actividad agrícola, con la introducción de pequeña maquinaria, y siempre que no se acentúe el actual declive de la población y de la actividad económica, pueden demandar algo de suelo en el que se puedan construir edificaciones para su almacenamiento y guarda, así como otras para albergar los animales, sustituyendo a las actuales cuadras incorporadas a las viviendas. Espacio este último que puede utilizarse para mejorar las condiciones de las viviendas, asumiendo otras funciones.

La actividad edificatoria debe de estar encaminada preferentemente a la recuperación, mediante sustitución u operaciones de rehabilitación, de aquellas edificaciones que se encuentran abandonadas dentro de los cascos urbanos actuales, e incluso de las diseminadas fuera de los mismos, lográndose de esta manera mejores condiciones de vida para sus habitantes y, a la vez, la recuperación de una trama urbana de interés que va degradándose paulatinamente con el paso del tiempo.

Con este tipo de medidas se incrementaría la rentabilidad social de las actuaciones de mejora de los servicios públicos que acometan las distintas administraciones ahora y en el futuro, salvaguardándose el suelo no urbano de procesos especulativos que pudieran producirse con el paso del tiempo.

En previsión de la implantación de nuevos usos y del incremento de la actividad en el futuro, se propone delimitar pequeñas áreas de suelo (urbano en situación irregular al encontrarse falta de ordenación e infraestructuras mínimas) que eviten las actuaciones dispersas, sin orden establecido, que alteren la morfología urbana. Será de interés predominante el mantenimiento de las tipologías arquitectónicas y la mejora de las condiciones socioeconómicas actuales.

En cuanto a los nuevos suelos de crecimiento, será conveniente que el planeamiento que se redacte para el municipio los contemple como suelos urbanos, dotándolos de ordenación y otras determinaciones suficientes para que se puedan acometer sobre ellos la edificación y urbanización directamente sin necesidad de redactar figuras de planeamiento intermedias, que por la escasa capacidad para su gestión con que cuentan estos pequeños municipios serían de todo punto inviables, generando indirectamente actuaciones ilegales que quedarían fuera de todo control.

Elementos de interés urbano natural: zonas de protección zonas degradadas

Partiendo de la base de que el interés urbano de ambas poblaciones lo constituyen en sí mismo el conjunto, la particular disposición de las edificaciones que lo conforman y la armónica implantación con la que se integran en su medio natural, fruto de un desarrollo orgánico a lo largo del tiempo, adaptándose a la topografía y a las necesidades de sus pobladores, se deben destacar, en este sentido, algunos ámbitos urbanos y edificaciones que deberán conservarse por su mayor interés.

Cástaras. Iglesia

Cástaras. Iglesia.

La trama urbana de Cástaras y Nieles, en la que priman los recorridos peatonales, es un elemento que se ha mantenido, no habiéndose creado ensanchamientos ni transformaciones importantes. En ambos núcleos, el espacio libre urbano más significativo es la plaza que se desarrolla ante la iglesia, en la que se sitúa el ayuntamiento en el caso de Cástaras.

En los últimos años se ha asistido a un cierto proceso de renovación de las construcciones por parte de antiguos vecinos emigrados que no sólo han introducido materiales nuevos, sino también modelos edificatorios convencionales que nada tienen que ver con los tradicionales. En algún caso producen un impacto visual significativo; éste es el caso, en Nieles, del edificio del consultorio médico, completamente inadecuado por su tipología y tratamiento para implantarlo en esta población.

En Cástaras el conjunto formado por las plazas del Generalísimo y la de Alfonso XII, junto con los espacios que circundan la iglesia, se constituyen como zona de encuentro y reunión de la población, conformando un ámbito que pese a su tamaño reducido ofrece un gran interés formal por estar rodeado de edificaciones de carácter tradicional. El ayuntamiento, de nueva construcción, se integra bastante bien en el entorno. En Nieles, la plaza de la iglesia forma un conjunto urbano y arquitectónico de interés que se convierte en centro de reunión. En las inmediaciones de esta plaza y en el resto de la población se han localizado varios «tinaos» y zaguanes con una magnífica composición plástica. Es destacable, también, la secuencia espacial y visual de las calles Real y del Castillo. La carretera que parte de Nieles hacia Cástaras se convierte en un magnífico mirador sobre el valle del Guadalfeo.

Los «tinaos» tradicionales, algunos de ellos de una belleza inusual, constituyen el elemento arquitectónico con mayor personalidad, permitiendo una relación especial entre lo público lo privado —la edificación y la calle—, creando además ambientes muy íntimos, lugares frecuentes de reunión o encuentro.

En lo que se refiere a los edificios, por su interés singular deben señalarse las dos iglesias, que no están incluidas bajo ninguna figura de protección histórico-artística. No se ha detectado tampoco la existencia de ninguna edificación de interés histórico-artístico, pues la totalidad de las construcciones responden al modelo de edificación rural.

No obstante, en el trabajo de campo realizado, se han podido localizar una serie de edificaciones de interés ambiental. Construcciones todas ellas en las que de una u otra forma aún se aprecian los rasgos constructivos que han definido a las construcciones tradicionales, manteniendo además todas y cada una un aceptable estado de conservación.

En cuanto al interés paisajístico en el entorno próximo a Cástaras, deberá protegerse el barranco de Fuente Medina y evitar vertidos a su cauce, tanto sólidos como líquidos. También son de interés algunas zonas arbóreas y de cultivo en ladera que se encuentran en las inmediaciones, señaladas en los planos.

En Nieles se deberán salvaguardar las vistas hacia el Valle del Guadalfeo que se nos ofrecen desde la salida por carretera hacia Cástaras.

Estado necesidades en infraestructuras y equipamientos

Ambos núcleos cuentan con las infraestructuras mínimas necesarias para su funcionamiento habitual —abastecimiento y saneamiento público, electricidad, alumbrado y teléfono—, si bien en algunas zonas presentan deficiencias, principalmente en Nieles que sólo cuenta con un teléfono público, y que será necesario corregir en el futuro, sobre todo en caso de producirse un incremento de población. Las actuaciones concretas se expondrán más adelante.

Servicios como la recogida y eliminación de basuras y el transporte público se encuentran en situación muy deficitaria y precisan de actuaciones que los mejoren.

Las comunicaciones a través de las carreteras por las que se accede a ambos núcleos y la que los une, son difíciles al ser éstas estrechas, con curvas y firme en regular estado. Los puntos más críticos se encuentran en el acceso próximo (los últimos 300 m) a Cástaras y el paso junto a la iglesia, y en Nieles en un estrechamiento en la salida hacia Castaras, estas tres zonas sería conveniente mejorarlas.

Las dotaciones de equipamientos son muy reducidas y se encuentran en regular estado, aunque es cierto que la escasa población a la que atienden hace difícil justificar su incremento, pero sí deberían mejorarse las existentes. Las actuaciones que se acometan deberán ser cuidadosas con las características constructivas y de diseño para adecuarlas a las del resto de la población, huyendo de singularidades impropias del medio en el que se implantan, como es el caso del desafortunado edificio del consultorio médico, construido a la entrada de Nieles, con elementos formales, de ornato y colorido absolutamente gratuitos.

Propuestas de ordenación de los núcleos de Cástaras y Nieles

Zonas de rehabilitación del núcleo

Existen algunas zonas (ver su localización en la cartografía) en las que el número de edificaciones en mal estado e incluso en ruina es predominante, lo que hará necesario plantear alguna operación de carácter integral para su rehabilitación, siendo las más necesarias la de la zona central del núcleo de Cástaras y las de la parte más alta de Nieles.

Zonas de interés en el casco consolidado su entorno

Las zonas de mayor interés por su trama urbana, por sus tipologías edificatorias y por los valores ambientales se han señalado en los planos, y sobre ellas se deberían cuidar muy especialmente las actuaciones edificatorias de reparación o sustitución, e incluso tomarse medidas para aminorar el impacto que producen algunas edificaciones recientes.

Las zonas que rodean ambas iglesias generan espacios urbanos de interés que deben cuidarse y mantenerse.

Deberán tomarse las cautelas necesarias para proteger paisajísticamente el borde sur de Nieles y las áreas marcadas en las proximidades de Cástaras, preservando las vistas que desde ahí se tienen y la que nos ofrece ésta última cuando nos aproximamos a ella.

Infraestructuras y equipamientos

Las actuaciones que se consideran prioritarias en materia de infraestructuras son:

  1. Mejorar el acceso por carretera en las inmediaciones de Cástaras y el paso de esta población hacia Nieles; podría contemplarse la construcción de una pequeña variante, si bien el coste de la obra civil podría ser demasiado elevado para la rentabilidad social que se obtuviera, por lo que requerirá un estudio detallado. Suprimir un pequeño estrechamiento a la salida de Nieles hacia Cástaras que dificulta el paso.

  2. — Mejorar en algunos puntos el firme de los accesos a las dos poblaciones.

  3. — Suprimir los actuales vertederos de basuras y regenerar sus emplazamientos, todo ello dentro del Plan Director de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos.

  4. — Eliminar el vertido directo sin tratamiento alguno de las aguas residuales de ambas poblaciones y mejorar las redes en el caso de Nieles, pues se encuentran bastante deterioradas. De acuerdo con las determinaciones del Plan Director de Depuración de Aguas Residuales de la provincia de Granada promovido por la Diputación Provincial, atendiendo a las condiciones físicas de los núcleos y las niveles de tratamiento necesarios, se debería proceder a implanta en Cástaras una fosa séptica y un lecho de turba en Nieles.

  5. — Mejora en las captaciones de aguas para Nieles.

  6. — Mejora en las redes de suministro eléctrico que con frecuencia tienen averías y cortes del mismo.

  7. — Mejora del servicio telefónico en Nieles que solamente cuenta con un teléfono público.

En lo referente a los equipamientos sería conveniente, además de mejorar los existentes, incorporar alguno nuevo de carácter socio-cultural y asistencial dirigido principalmente a la tercera edad. Se deberá estudiar la mejora de las conexiones mediante transporte público con las poblaciones que ejercen como cabecera de la comarca

 

 

Créditos

El informe precedente se ha extraído de las páginas 170-182 del libro Información y diagnóstico territorial y urbanístico de La Alpujarra de Granada, publicado en 1998 por la Dirección General de Ordenación del Territorio en Sevilla y elaborado por:

Equipo redactor:

José Antonio Cañete Pérez (coordinador) geógrafo y técnico urbanista. María Victoria García Rubinao, geógrafa. Miguel Martín Heredia, arquitecto. Cristina Rodríguez La Huerta, ingeniera agrónoma. Ricardo Salas Martín, biólogo. Miguel Villalobos Mejía, geólogo.

Colaboradores:

Emilio Gómez Galisteo y Carmen Martín Fernández, cartografía automática. Iris Raquel Riera González y Cecilio Fuentes Ramírez, composición, dirección y tratamiento de textos.

Dirección facultativa:

Gonzalo Acosta Bono, geógrafo. Antonio Fajardo de la Fuente, geógrafo. Pedro Antonio Vives Solbes, arquitecto.

Supervisión:

Emilio García Fernández, arquitecto.

ISBN 84-8095-099-4; D. L. SE-2476-97.

© JUNTA DE ANDALUCÍA. CONSEJERÍA DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES.

 

 

 

 

 

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Copyright © Jorge García, para Recuerdos de Cástaras (www.castaras.net).

Fecha de publicación:

7-12-2011

Copyright © de los autores o propietarios para los materiales cedidos.

Última revisión:

22-04-2017